Confesión #8: Me encanta saber que hay jóvenes peruanos que quieren cambiar el mundo

Esta historia comienza como muchas otras…navegando en Facebook. A pesar de ser una red social, Facebook, en estos últimos meses, se ha convertido para mi en una herramienta a través de la cual puedo contactarme con los principales actores y eventos del ecosistema emprendedor del Perú y el mundo.

Era febrero 2016 cuando revisando las novedades en el muro de mi Facebook encontré un evento organizado por Emprende UP, el Centro de Emprendimiento e Innovación de la Universidad del Pacífico. El evento se titulaba “Ventana Emprendedora: Clausura Wayna Tour: Las empresas del futuro, creatividad e impacto social”. Como vi que se trataba de un tema relacionado al emprendimiento social, me inscribí sin pensarlo dos veces.

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Fuente: Facebook Emprende UP

Les cuento que desde pequeña, siempre me ha interesado el tema del emprendimiento y la innovación social. Siempre que salía a la calle con mis papás y veía a los niños y niñas de mi edad pidiendo limosna, se me estrujaba el corazón y me hacía preguntas como: ¿por qué ese niño o esa niña están pidiendo limosna? ¿no deberían estar en el colegio o haciendo tareas? ¿dónde están sus papás que los exponen a los peligros de la calle?, etc., etc., etc. Y fui dándome cuenta de que hay niños y niñas que tienen una infancia mucho más dura que la de uno mismo, pero el hecho de que nazcan en un contexto humilde, no quiere decir que no deban tener acceso a una educación de calidad, con la que poco a poco puedan salir adelante. Es más, ahora cada vez que veo un niño o niña en la calle (y que se me sigue estrujando el corazón), trato de darle algo de comer en lugar de dinero, por que lo más probable es que ese dinero vaya a parar a manos de los familiares que los explotan para que consigan monedas en las peligrosas calles, y quien sabe si ese dinero va a servir para satisfacer algún vicio de los adultos que los obligan a trabajar. Y mi mente no para de maquinar algunas ideas para frenar el trabajo infantil o mejorar el acceso a la educación para los niños y niñas de nuestro país que espero aterrizar y viabilizar en un futuro no muy lejano.

Si bien pueden decirme que esa es la labor del Estado y que no podemos hacer nada al respecto, creo que siempre se puede hacer algo más desde nuestra posición como miembros de la sociedad civil. El hecho de esperar cruzados de brazos a que el Estado solucione los grandes problemas sociales me parece una pérdida de tiempo, ya que para eso creo que existe el emprendimiento y la innovación social: para cubrir las brechas sociales que encontramos día a día en nuestras comunidades (donde quizás el Estado no llega en la medida necesaria, o simplemente no llega), contribuyendo a mejorar la vida de las personas que nos rodean. Y estas innovaciones sociales se pueden desarrollar de manera conjunta con el sector privado y público para ampliar el alcance de las iniciativas (y quien sabe si más adelante esas iniciativas se puedan volver parte de las políticas de Estado).

Mi cerebro, desde que tengo uso de razón, no concibe el hecho de que vengamos a este mundo y simplemente vivamos por vivir. Creo que parte de la responsabilidad que tenemos al recibir este regalo llamado “vida”, es hacer algo para mejorar la calidad de vida de los que más lo necesitan, así como, dejar algo para las futuras generaciones. Por más pequeño que sea, siempre se puede hacer algo para mejorar el mundo en el que vivimos. Y bueno, los que me digan ¿para qué voy a hacer algo por los demás? que sigan viviendo en su burbuja en la que tienen todo lo que necesitan, pero que sepan que fuera de esa burbuja hay gente que sufre día y noche. Sinceramente, no entiendo cómo sus conciencias los dejan dormir tranquilos sabiendo que pueden hacer algo y no lo hacen, pero ya es tema de cada uno.

Volviendo al tema del post (porque creo que ya me desvié bastante), la invitación al evento decía lo siguiente:

[#EMPRENDEDORSOCIAL]

¡Te invitamos a la ceremonia de clausura #TOURWAYNA de Wiñay Wayna Perú que busca reunir a la comunidad de emprendedores sociales generando un espacio en el que puedan compartir sus experiencias y generar importantes redes de contacto!

Wiñay Wayna Perú es una empresa social que identifica jóvenes talentosos que quieren cambiar el mundo para introducirlos a un viaje transformacional que tiene como objetivo poner en marcha una nueva generación de empresarios comprometidos con la sociedad.

La Universidad del Pacífico (Lima, Perú), a través de Emprende Up, se suma a este esfuerzo contribuyendo con el desarrollo y el despegue del emprendimiento social en el Perú.

Ingreso GRATUITO previa INSCRIPCIÓN

¡Te esperamos!

Si bien en el evento describían en 4 líneas de qué se trataba Wiñay Wayna, mi curiosidad innata me llevó a averiguar más por mi cuenta. Como nos cuentan en su página oficial:

“Wiñay Wayna es la primera empresa social que apoya a emprendedores sociales en Perú y America Latina.

¿Quiénes Somos?

Somos una empresas social que identifica personas talentosas que quieren cambiar el mundo, para guiarlos en experiencias transformacionales, que tienen como objetivo poner en marcha una nueva generación de empresarios comprometidos con la sociedad.

¿Cómo lo hacemos?

Diseñamos nuevos espacios de aprendizaje para despertar el potencial de las personas y acompañarlas a emprender mediante nuestra metodología 3i: inspiración, introspección, innovación.”

Fuente: http://www.winaywayna.com/

Llegó el día y fui a la Universidad del Pacífico para el evento. Cuando llegué, me senté atrás y saqué mi cuaderno para tomar notas. (Para esto les cuento que siempre llevo conmigo un cuaderno en la cartera, ya que no sabes cuándo se te puede ocurrir una idea que necesites plasmar en blanco y negro.)

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Fuente: Facebook Wiñay Wayna Perú

Empezó el evento con unas palabras de los organizadores y procedieron a presentar al jurado. Recién ahí me enteré que la clausura consistía en un concurso y que todos los participantes del Wayna Tour iban a hacer un pitch de su idea para impactar en el jurado calificador. Y empezaron a llamar uno por uno a los chicos y chicas que participaron en este interesante tour de emprendimiento social.

Empezaron los pitches y para serles sincera lo hicieron muy bien. Algunos más nerviosos que otros, pero yo también lo estaría si tuviera que exponer mi idea de negocio social en un auditorio con más de 100 personas. La estrategia que usaron muchos fue la de narrar una historia para posicionar su idea, y eso fue realmente inspirador, ya que ahí es donde uno se da cuenta de que esas ideas surgen de problemas y necesidades reales, y que estos chicos y chicas por más jóvenes que sean, son conscientes de esos problemas sociales que afectan a sus comunidades y plantean soluciones creativas y viables para solucionarlos.

Las ideas abarcaban diversos sectores como: educación, con ideas como la implementación de centros de educación alternativos, laboratorios de programación en zonas rurales, becas en diseño gráfico para niños talentosos en dibujo y academias para empoderar artistas folklóricos con visión empresarial; agricultura, con la creación de biohuertos y programas para mejorar los hábitos alimenticios en padres de familia y escolares, desarrollo de herramientas biotecnológicas para aumentar la calidad de los cultivos y creación de asociaciones para el desarrollo agropecuario; turismo responsable, con la creación de una red de viajeros solidarios; artes, a través de la creación de un instituto que valore el arte en todas sus formas, talleres de fotografía para niños y organizaciones que busquen el desarrollo de alternativas de entretenimiento como talleres de arte; deporte, con la creación de academias deportivas para niños con obesidad infantil; inclusión social, con la implementación de un centro de inserción laboral inclusiva para personas con discapacidades, entre muchas otras ideas geniales que atacaban los grandes problemas sociales de los que somos testigos día a día.

Para terminar este post, quisiera felicitar y transmitirles mi admiración a todos los jóvenes que participaron en el Wayna Tour, ya que con las exposiciones de sus proyectos en la clausura me dieron una importante lección de vida: no importa la edad que tengas, ni de dónde vengas, para tener una idea que pueda cambiar de manera positiva la comunidad en la que vives, ya que, lo único que necesitas, es creer en tu idea y trabajar duro para hacerla realidad.

Asimismo, quiero agradecer a Wiñay Wayna por ser ese catalizador del talento emprendedor socialmente responsable en nuestro país y animarlos a que sigan desarrollando estos espacios de aprendizaje para las futuras generaciones de emprendedores sociales, así como felicitar a sus co-founders Jean-Baptiste de Tourris y Jorge Leonardo León, a quienes tuve el gusto de conocer en el Foro de Emprendimiento e Innovación LAB4+ 2016.

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Fuente propia

 

Confesión #7: Aprendí design thinking a la hora del desayuno

No sé si les ha pasado, pero cuando entro a Facebook y empiezo a revisar mi muro, a veces aparecen eventos a los que mis amigos le han dado “Asistiré” y unas veces por interés y otras por mera curiosidad, le doy click al evento para ver de qué se trata. Es así como he descubierto varios eventos interesantes a los que he podido asistir, y las charlas de Creative Mornings Lima no son la excepción.

Yo no sabía qué era Creative Mornings hasta el día que le di click a un evento que llamó mi atención. Para ponerlos en contexto, Creative Mornings son una serie de conferencias mensuales para la comunidad de creativos (y para los que no se consideran creativos, también) de las más de 150 ciudades en las que operan, para tratar acerca de una temática específica cada mes, que es fijada por una de las sedes. Es un espacio para aprender, compartir y conocer gente a la que también le interese el tema del mes, tanto como a uno.

Es en base al tema del mes que se selecciona al expositor ad hoc para cada sede. El tema de setiembre 2015 (que fue el evento en el que participé) era empatía y el expositor para el capítulo de Lima fue Gonzalo Pérez Paredes, miembro fundador de La Victoria Lab, donde utilizan el design thinking como una de sus principales herramientas para desarrollar diversos proyectos de innovación. Si desean explorar más de lo que se trata Creative Mornings, los invito a revisar su web oficial.
Como ya los puse en contexto, empiezo mi historia…
Era setiembre del 2015, cuando navegando por Fb encontré un evento al que una amiga le había dado “Asistiré”
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Fuente: Facebook Creative Mornings Lima

Me pareció curioso el nombre de los organizadores: ¿Mañanas Creativas? ¿Qué clase de eventos organiza un grupo llamado así? Así que llevada por la curiosidad, entré al evento, leí la descripción y me pareció interesante el tema. Al principio no sabía de qué se trataba exactamente, pero una palabra en la descripción del evento llamó mi atención: design thinking. Mi cerebro hizo la traducción literal de las palabras “diseño” y “pensamiento”, pero mi idea acerca de cómo aquellos conceptos podían relacionarse para tener un sentido mucho más completo, era bastante vaga. Así que lo segundo que hice fue recurrir a mi querido buscador de Google y buscar qué era design thinking. Encontré varias definiciones pero esta me pareció una de las más didácticas:

“Es una metodología para generar ideas innovadoras que centra su eficacia en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Proviene de la forma en la que trabajan los diseñadores de producto. De ahí su nombre, que en español se traduce de forma literal como “Pensamiento de Diseño”, aunque nosotros preferimos hacerlo como “La forma en la que piensan los diseñadores”.

Se empezó a desarrollar de forma teórica en la Universidad de Stanford en California (EEUU) a partir de los años 70, y su primera aplicabilidad con fines lucrativos como “Design Thinking” la llevó a cabo la consultoría de diseño IDEO, siendo hoy en día su principal precursora.”

Fuente: http://designthinking.es/inicio/index.php

Cuando ya supe un poco más de qué se trataba, me inscribí en la web oficial del evento apenas fue la fecha y hora establecidas (porque tenía el presentimiento de qué a los pocos minutos de haberse lanzado el evento, las entradas se iban a agotar). Cuando me llegó la confirmación de la inscripción a mi correo, me sentí más tranquila y sólo me quedaba esperar hasta el sábado 26/09.

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Para serles sincera, les confieso que no me causaba ninguna gracia tener que levantarme temprano un sábado (porque soy una marmota a la que le encanta dormir), pero mis ganas de aprender algo totalmente nuevo fueron mayores que mis ganas de quedarme acurrucada en mi camita.

Así que el día anterior puse 3 alarmas para poder despertarme y luego de levantarme y haber tomado un café a la volada, me dirigí a la Galería Miraflores del ICPNA, lugar donde se iba a realizar este evento.

Llegué un poco antes de la hora y para mi buena suerte, justo había una presentación de cómics en la Galería, así que me entretuve paseando por la muestra hasta que iniciara el evento.

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Fuente: Facebook Creative Morning Lima

Luego de la presentación a cargo de los organizadores del evento, inició la interesante charla de Gonzalo con un auditorio lleno de personas interesadas en saber cómo se relacionaba la metodología de Design Thinking con el tema del mes que era empatía. Y la verdad que sí tienen mucha relación, ya que la empatía es la base para desarrollar todo el proceso creativo.

Si no empatizas con tu cliente o usuario, jamás vas a poder idear y diseñar la solución que requieren. Una cosa es tener una idea de lo que tu crees que necesitan y otra cosa totalmente distinta es entender lo que ellos realmente necesitan. Por eso es que muchas veces he escuchado decir que no se pueden diseñar soluciones sentado en una oficina. Si realmente quieres generar un impacto en la vida de las personas a las que quieres ayudar, tienes que ponerte en sus zapatos o “pellejo” como decía Gonzalo. Y si para empatizar con tus usuarios tienes que salir al campo, hacer entrevistas, hasta vivir con ellos en sus casas, pues es hora de salir de la zona de confort y adentrarte en la vida de estas personas. Y no vale “hacer trampa” entrevistándolos en una cómoda sala de focus group. Para realmente entenderlos, tienes que entrevistarlos en su contexto y conectarte con ellos. Ya que, al fin y al cabo, se trata de ellos y no de nosotros mismos que muchas veces podemos estar sesgados por diversos estereotipos o prejuicios que se rompen una vez que conocemos la realidad de nuestros usuarios.

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Fuente: Creative Mornings Lima
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Fuente: Creative Mornings Lima (P.D. Acá salgo tomando notas del evento)

Lo que me encanta de la comunidad de Creative Mornings, es que ponen el conocimiento que generan con sus eventos, al alcance de todos, compartiendo los vídeos de las charlas realizadas a lo largo y ancho del planeta, para que podamos aprender algo nuevo con cada vídeo que veamos. Así que los invito a revisar las temáticas de cada mes y a ver los vídeos de las diferentes ciudades en las que se organizan estos eventos, porque en verdad se van a enriquecer tanto con el tema, como con la perspectiva de cómo enfoca una temática en común una cultura totalmente distinta a la nuestra.

Un agradecimiento especial al capítulo Creative Mornings Lima y ojalá que sigan organizando estos eventos durante muchos meses más!!!

Bonus track: Acá les dejo el vídeo con la charla de Gonzalo Pérez Paredes 🙂

Confesión #6: Fui parte del grupo de conejillos de indias de la Academia ASEP

Quiero comenzar aclarando que con la palabra “conejillos de indias” no me refiero a algo negativo, sino que fui parte de la primera generación de la Academia ASEP y que como primera promoción, fuimos los valientes aventureros que apostamos por este espacio de aprendizaje colaborativo y con los que la ASEP validó este proyecto, que les comento que salió espectacular. Ahora van por la quinta generación y ya no sólo están en Lima en la CASA ASEP (Choquehuanca 764, San Isidro) sino en Piura también y la idea de esta academia es que tenga alcance nacional, ya que los emprendedores estamos a lo largo y ancho de nuestro país.

Para los que no sepan lo que es la ASEP, hice una breve descripción de esta asociación en el post de Tips para futuros emprendedores.

Aclarado el título y lo que es la ASEP, empiezo esta historia…

Era una cálida noche de enero, cuando navegando por Facebook encontré el siguiente anuncio:

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Fuente: Facebook ASEP

Lo que más me llamó la atención  (además de las imágenes de fondo)  fue el hecho de que este programa estuviera dirigido por emprendedores para emprendedores. Creo que no hay mejor forma de aprender algo que escuchar testimonios reales de gente que ha vivido lo que te quiere enseñar en carne propia, en este caso, personas que han emprendido su propio negocio y que te pueden inspirar a lanzarte a perseguir tu sueño de una vez por todas. Una vez hechas las averiguaciones y el pago (que es un monto bastante aceptable para todo lo que ofrecen) ya estaba adentro y no había marcha atrás.

Confieso que me invadió un poco el nerviosismo por este nuevo contexto, conocer gente nueva (porque me inscribí sola, sin haberme puesto de acuerdo con alguien conocido) y como sabrán de mi segunda confesión, Me aterra hacer networking. El hecho de ir a lugares donde no conozco absolutamente a nadie, me resulta bastante aterrador, pero ahí estaba, dispuesta a ir y sacarle el jugo a esta academia.

Unos días antes del inicio de clases, recibimos el Manual del Emprendedor, una guía básica y didáctica con la teoría de todos los contenidos que se iban a desarrollar a lo largo de las 7 clases, lo cual me pareció una excelente idea para ponernos en contexto. Los temas de las clases fueron los siguientes:

  1. De la idea al negocio
  2. Herramientas de innovación
  3. Desarrollo de proyecto y marca
  4. Estrategias de ventas
  5. Finanzas
  6. Asesoría legal
  7. Pitch: Comunicando mi emprendimiento

Y llegó ese ansiado 02 de febrero del 2016. Recuerdo que salí corriendo de la oficina un poco antes de las 6pm para no atrapar el horrible tráfico Sanisidrino y me fui al Ministerio de Producción (donde creí que eran las clases) Esta fue mi primera anécdota “graciosa”. En la dirección del evento decía Produce y entre paréntesis la dirección correcta. Pero yo sólo me guié de la palabra “Produce” y terminé en el 7mo piso del Ministerio de Producción con dos personas de seguridad mirándome raro, con cara de “¿qué hace esta chibola acá?”. Les pregunté si sabían algo de la Academia ASEP y me dijeron que el Ministerio de Producción también tenía una sede en la Av. Guardia Civil.  Ahí me di cuenta que estaba en el lugar equivocado y que faltaban 10 minutos para las 7pm. Pero justo cuando estaba en ese 7mo piso un poco desubicada, salió del ascensor otro chico preguntando por la Academia también y supe que no estaba sola. Así fue como conocí a Jhon. Le dije que la dirección no era la exacta y que teníamos que ir corriendo porque ya iban a empezar las clases. Salimos apurados del Ministerio de Producción y nos dirigimos a la dirección correcta.

Cuando llegamos nos recibió una mesa de bocaditos y un grupo de jóvenes sonrientes terminando de organizar la logística de la primera sesión. Ahí conocí a Emilio, Camila, Marcelo, Guillermo y parte del increíble Staff de la ASEP. Y también conocí a los que iban a ser mis compañeros de clase por casi 1 mes, excelentes personas de distintas especialidades, de las que aprendí un montón y que sé que van a tener éxito en sus proyectos porque todos tenemos esa misma pasión por el emprendimiento. Y esa fue una de las mayores satisfacciones que me llevé de la Academia: el hecho de saber que no era un “bicho raro” por querer emprender mi propio negocio y que no estaba sola en este camino, que existía toda una asociación cuya razón de ser es ayudarnos a los emprendedores a salir adelante. #Yanoestoysola

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Los alumnos de la Primera Generación. Fuente: Facebook ASEP

Empezó la clase y todos estábamos expectantes de lo que iba a ser esta primera generación de la Academia. Como dicen, una imagen (en este caso un vídeo) vale más que mil palabras, así que les dejo lo que fue esta Primera Generación Academia ASEP (si me quieren ubicar soy esa chica con rulos alborotados):

La idea con este post no es contarles a detalle cada una de las clases, porque sería romper con la magia de la Academia ASEP. Lo que si les recomiendo a ojos cerrados es que se inscriban porque no se van a arrepentir: van a conocer gente emprendedora como ustedes, van a recibir apoyo especializado para el desarrollo de sus emprendimientos, van a ser parte de la comunidad de emprendedores más grande del Perú y van a desarrollar una potente red de contactos que les puede servir en un futuro no muy lejano para ayudar y ser ayudados con sus ideas y proyectos de negocio, porque esa es la idea del networking para mi: dar una mano cuando puedas y recibir ayuda de otra mano cuando la necesites, es una relación de ganar-ganar. Así que anímense y escriban a info@asep.pe  para ser parte de la siguiente generación!!!

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Acá estoy “pitcheando” mi idea de emprendimiento social. Fuente: Facebook ASEP
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Las chicas de la Primera Generación. Fuente: Facebook ASEP